domingo, 9 de noviembre de 2008

I believe in you


Desde semanas atrás veías anunciando en tu nick que irías, incluso antes de conocerte aquel viernes. Aunque para mi conocerte fue lo más lindo que me haya pasado en meses, para ti no lo fue. Agradezco tu sinceridad acerca de tu percepción sobre mi, aún así no me rendí y continuo en la lucha. Tú extrañas a tu ex,.aún lo quieres y su recuerdo es mi principal obstáculo, tal vez el más difícil que cualquier chico que intente conquistar a otro pueda vencer.


¿Qué tan difícil puede ser luchar contra un recuerdo? Pues mucho. Nunca antes me había pasado algo así. Generalmente conozco gente que está sola y que está dispuesto a, así como yo, a comenzar algo nuevo, sólo que muchas veces no coincidamos en otras cosas. Él sabe que su relación con su ex no terminó de una buena manera, que no regresará con él pero los sentimientos encontrados lo matan. Su ex terminó con él, es decir, no fue porque quiso sino porque lo obligaron a terminar, y su orgullo le impidió rogar para que no suceda. Ahora su mismo orgullo lucha por tratar de olvidarlo, pero no puede. Recibe sms, llamadas, lo visita en su facu., anyway, está presente aún, y eso lo atormenta, pues tiene muchos sentimientos encontrados. Yo se que todavía lo quiere, y que es posible que regrese con él. Yo sé que no tuvo la mejor de las impresiones de mi, la primera vez que nos vimos, pero fue una salida accidentada. Yo se que la lucha será dura, pero esta vez no lo dejare ir tan fácil.


Al llegar al lugar donde las tristezas desaparecerían, esto no paso así. No estaba seguro si también estabas ahí. Quise llamarte pero tampoco quiero parecer hincha. Entonces solo envié un sms diciéndole que estaba ahí, esperando que tu respondieras con un yo también o algo parecido, muy iluso y tonto. Nunca respondiste y la algarabía comenzó. Fue el concierto más espectacular al cual yo haya ido. No estaba seguro que estuvieras ahí. Estaba incomodo pues hubiera preferido mil veces que estuviéramos juntos esa noche, porque así te demostraría que si es posible olvidar. A pesar que fue la hora y media más excitante de mi vida, a pesar que ella no cantó dos de mis canciones preferidas y a pesar que me quede sin voz, no hubiera ido si a cambio de eso tu me dieras una oportunidad.


Muchas veces se deja pasar oportunidades por el simple orgullo de no tomarlas. Luchar contra un amor pasado es muy difícil, no se lo recomendaría a nadie, sobretodo si las desventajas son enormes. El hecho es que, por lo menos yo, en las cosas del corazón (que trillado) me dejo llevar mucho por mis sentimientos sin analizar muy bien la situación. No aplico un proceso. No se si lo haya, pero quiero intentar ahora construir uno. Tomaré tu amor como un reto, un reto que tiene un riesgo demasiado grande: matar mi orgullo. Lo asumiré porque si pierdo, al menos se que lo intenté.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Mi lado musical gay

Una parte del gusto de ser bi, es que se puede adoptar algunas manias gay sin necesariamente quedarse en ese estado. Una de ellas es la musica. Si señores, a pesar que no tengo gustos demasiados extravagantes, suelo tener en mi mp4 una colección de canciones que me encanta escuchar en el vale o me recuerdan mi lado gay, mi gusto por los hombres.

 

En realidad, no es que tenga un ritmo que me guste más que los demás, me gusta escuchar de todo. Es más, podría jactarme de tener el mp4 más variado de Lima, desde rock, pop, cumbia, merengue, electrónica, incluso música andina. No necesariamente soy menos hombre o más gay por escuchar determinadas canciones. He visto muchos str8’s gozar con rafaella carra sin tapujos. He aquí mi lista de las canciones más gay de mi mp4:

 

Madonna – Ray of Light

 

Tenía que estar primera. A pesar que la letra no tiene mucha relación con mi vida gay, pero si con el ritmo con el que suelo llevar las cosas. Creo que muchos también la llevan así.

 

Ray Of Light - Madonna

 

Rafaella Carra – Fiesta

 

Podría haber escogido la otra, el himno rafaella gay por excelencia, pero prefiero esta por su toque español y su desenfado al danzar.

 

Fiesta - Rafaella Carra

 

Alex Gaudino – Destination unknown

 

Mi canción preferida del vale. Se que muchos la creen pasada de moda, pero para mí sigue siendo la única capaza de casi convertirme en la noche jeje.

 

alex gaudino - destination ca - 03

 

The pussycat dolls – Buttons

 

Una canción bastante traca, pero muy Buena. Si no fuera por un amigo que me incito a conocer el vale por primera vez, no conocería  a este grupo. ¡Y se lo agradezco!

 

Buttons (Rannys Peak Hour Mix) - Pussycat Dolls

 

Paulina Rubio – Ni una sola palabra (remix)

 

Está canción me recuerda a un viejo amigo que ya no esta, no porque este muerto, pero al meno yo si lo estoy para el. Aún así, es una canción buenísima.

 

Ni Una Sola Palabra (Belanova Remix) - Paulina Rubio

 

Mención especial: Alejandra Guzmán – Mirala, miralo

 

No se porque, pero esta es la canción que siempre se me viene a la mente paras dedicársela a una persona. Vaya que funciona.

 

Mirala, Miralo - Alejandra Guzman

 

Tal vez sea una lista muy dispareja y remezclada (y bastante fresa xD), pero es mi lista y una pequeña muestra de mi mp4. Al fin y al cabo, lo que uno escucha no necesariamente es la representación de uno mismo, sino una pista para descubrirlo.

viernes, 17 de octubre de 2008

El amigo de todos

El enamorado de ninguno. Bien dicen que cuando uno nunca esta solo. Siempre que los amores se acaben, y comienzan las agonías sentimentales, habrá un compañero fiel que equilibre y comparte contigo los momentos de tristeza que siguen a cualquier. Eso es cierto y no hay forma de dudarlo. Cuando termine con mi pareja recientemente, fue una suerte de sentimientos encontrados para mí, porque yo quería terminar con él y así paso. A pesar que no “sufrí” demasiado, muchos de mis amigos estuvieron allí para, aunque sea, preguntarme que paso. Pero no siempre es así.

De aquel episodio ya han pasado muchos meses. Estuve sólo con él por un mes después de más de tres años de haber estado sólo. Ahora, solo, puedo volver a sentir lo que antes me disgustaba mucho de no tener pareja. Si bien es cierto que no tengo un grupo homogéneo de amigos gay, osea, que no todos se conocen entre sí. Conozco uno por aquí, otro por allá, y cuando salgo con ellos, casi siempre es de a dos o tres. Ellos, al parecer, tienen una mejor suerte que yo en los asuntos del amor (mucha mejor suerte). Difícilmente están solteros y siempre tienen alguien que al que puedan llamar “mi amor” y siempre contarme las peripecias y aventuras que pasan con ellos. A todo esto, a mi no me incomoda que ellos tengan pareja, no soy celoso de mis amigos y siempre me pongo a un costado con tal que ellos sean felices. Es ahí donde comienzan mis problemas. Yo siempre estoy cuando están en problemas pero nunca cuando ellos estan bien.

Ryan es mi mejor amigo gay desde principios del año pasado. El problema con él, es que, por el problema que pasó entre nosotros, todas sus parejas siempre han tenido celos de mí. Debo sumarle a eso que soy una persona bastante extrovertida, social y algo (bastante) jodido con mis amigos. Para mi la amistad tiene un especial sentido pues es mi tabla de salvación ante cualquier peligro de soledad inminente. A pesar que somos autoproclamados mejores amigos, sólo se de él cuando tiene problemas. Su pareja es una persona que no conozco. Sólo se de él por medio de lo que me cuenta Ryan. Y por lo que me cuenta, siempre hay problemas. Su relación es bastante absorvente y pues cada vez que le digo para salir al cine, a la disco, a webear siempre me sale con una negativa pues prefiere mil veces verse con su pareja que conmigo. Yo lo entiendo y no me quejo, él sabe que siempre estaré ahí para lo que necesite, pero bueno, tampoco soy de palo. Yo también lo necesito, lo extraño como amigo. En este año, sólo nos hemos visto dos veces, en mi cumpleaños y en el suyo. Lo conozco y se que el me considera el mejor de sus amigos, sólo que tiene una forma particular de ver la amistad. Para él los amigos van después que un enamorado. Tal vez es así.

 JJ es un caso diferente. Él no vive en Lima, es de Trujillo. JJ es lo que llamaría la pareja perfecta, pero para mi mala suerte, está a más de 500 Km. de distancia. Como se lo mencione alguna vez, él para mi es una especie de “amor platónico”. Apenas hablamos por teléfono algunas veces y la mayoría sólo por el msn. La forma como lo conocí es algo extraña y debe ser motivo de un post. El hecho es que el chiquito este (pues tiene 18) desde que lo conozco no tiene otra forma de vivir que con problemas. Es la única persona en el mundo que me ha dicho que tengo una voz algo “sensual” (que roche xD). Tal vez lo que nosotros vivamos es una ilusión que cada uno busca como solución a su soledad, pero lo cierto es que muchas veces ya nos hemos chocado con la realidad, sobre todo yo. Ambos decimos que sólo somos amigos, y pues en cierta forma es mejor así. Hace poco el conoció a un chico de su universidad, le gustó y estuvieron. Yo normal. Le dije que me parecía chévere y que lo apoyaba en todo. Me empezó a dejar de hablar. Siempre me decía que andaba ocupado  con su pareja, no contestaba los sms y menos las llamadas. Me hice a un lado. Hace unos días ellos terminaron y ahora, que está en problemas, recurre a mí para que lo ayude en la situación que vive. Yo lo considero mi amigo y lo estoy ayudando, aunque no se ni porque lo hago a ciencia cierta.

Yo también he tenido momentos difíciles en todo este tiempo. Y si, ambos me acompañan como pueden, a su manera. Pero también he tenido momento de felicidad, grandes motivos en los cuales quería que por lo menos Ryan (JJ no, obviamente) se acordase de este chico y saliéramos a cualquier lado como un par de buenos amigos, que se supone que somos. Yo se que primero son las parejas, pero ellas van y vienen y los amigos son para toda la vida! O no? A pesar que estos casos son sumamente remotos y difícilmente ideales para generalizar, en mi caso, son lo que mejor describe a todo mi círculo de amigos. Los demás también son muy amigos míos, pero cuando tienen parejas, sucede lo mismo.

A veces creo que la solución es simplemente conseguirme una pareja (parece obvio no) pero yo no soy así, a veces creo que soy muy exigente, pues busco que esa persona se parezca en casi todo al modelo que ya tengo preestablecido. Desde que decidí no buscarlo, las cosas me van mejor. Aún no lo encuentro, pero al menos es una problema menos a los que ya tengo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Ser bi y no morir en el camino

No hay tercera opción. La historia de cualquier persona versa en asumir un rol definido, y claro, sobre su sexualidad. Probablemente a estás alturas del partido ya casi todos tienen definido que tipo de preferencias tienen, osea, si son heteros o gays. Los unos y los otros viviendo en mundos sumamente marcados, y muchas veces excluyentes, donde cada uno vive a su manera sin tratar de hacer daño a nadie. El problema es que ninguno acepta la ambigüedad.


En el mundo hetero, mundo donde hábito mayormente, existe una cierta ignorancia “hipócrita” acerca de las preferencias sexuales. Todos saben que es un gay, la mayoría no se hace problemas pero si obtienen reparos en cuanto al tema de la bisexualidad. Nadie cree posible que a una persona pueda gustarle tanto un hombre que una mujer, creen que ambos gustos son excluyentes, y que detrás de un bisexual se esconde un gay reprimido de contar su verdad. Es cierto que muchas veces tienen razón. Muchas veces un gay incapaz de aceptarse continúa manteniendo relaciones amorosas con una mujer. Lo admito, pero eso no es ser bisexual, eso es una situación que reprime una identidad pues en el fondo él se sabe gay y que sólo le gusta ellos.


En el círculo gay es algo muy parecido pero con matices de exilio. Un bi en el mundo gay es generalmente un activo. Si a eso le sumamos que el bi sólo aparece eventualmente para satisfacer sus necesidades biológicas con un chico que conoce y luego regresa a su vida hetera, lo hace más abominable en el mundo gay. Es cierto que existen estos personajes, pero aún así no significa que todos los bi sean así. Casi siempre un gay rechaza a un bi pues aparece el miedo de ser relegado por una mujer (cuestión de orgullo) o porque muchas veces se adjudica a un bi problemas de identidad. Este personaje puede ser un gay reprimido que sólo tenga una relación “pantalla”, personaje del que no deseo hablar. El bi que yo recreo en mi mente es otro, es el que puede desear tanto a un hombre y a una mujer por igual aunque parezca una locura pensarlo.


Una base para entender esta compleja ambigüedad (que de ambiguo no tiene nada) es que una persona muchas veces es capaz de enamorarse de un ser, de una personalidad, pero no de un sexo. Un bi real es aquel que puede sentirse tan bien como con una mujer y con un hombre (no a la vez), porque simplemente se enamora de la sensación que esta otra persona provoca en él, indiferente del sexo que fuere. Un gay se enamora de un hombre, por múltiples razones conocidas y que entre las principales está el hecho mismo que es un hombre. Para el caso de los heteros es lo mismo pero con una mujer. Un bi no distingue sexos de ningún tipo. Con esto no intento decir que un bi adopta todas los roles sexuales que haya, aún no toco esa parte del tema. Un bi, sea hombre o mujer, traspasa las barreras físicas y concentra sus necesidades de amor en sólo eso, el amor que esa otra persona pueda sentir por él, sea hombre o mujer. No quiere decir que un bi sea un ser superior y mejor en términos prácticos, nada más lejos de mi intención. Sé que es difícil de creer pero existen y me atrevería a mencionar su escasez.


Cómo ya lo dije anteriormente, el bi es encasillado en la categoría top. Aunque a mi parecer, tranquilamente puede ser bottom sin ningún problema. Existen tantas posibilidades ahora de diversificar el placer, que la vieja clasificación queda relegada.


Existe el miedo, real, de la poca estabilidad emocional de un bi. Un día puede desear a ella y al día siguiente a él, en términos superficiales. Es entonces que esos cambios tan “drásticos” se les etiquetan como seres “complejos” (por no decir raros). Se menciona que es una ambigüedad pasajera, que algún día encontrará fin. Ese fin no determina que se deje de ser bi. La fidelidad puede ser tan fuerte como en una relación hetera o gay. El problema es que nadie cree que puedan ser fieles.


Todo esto puede parecer una apología a la bisexualidad. Pues lo es y no lo es. Me interesa que se reconozca una tercera vía que no tiene nada de extraña. Poder enamorarse de una mujer o un hombre (ojo, enamorarse no acostarse) debería ser tan permisible como enamorarse de tan solo uno. No apelo al recurso del amor libre, por sus connotaciones lúdicas, pero si consideró que dentro de toda esa teoría algo hay de cierto.


Se que muchas personas a pesar de todo esto rechazarán el post, pues conservarán su posición “anti bi”, posición que respeto pero, obviamente, no compartó, pues se que no estoy equivocado y menos confundido. No cometo pecado y no hecho daño a nadie siendo así. Jamás he engañado a nadie, pues todos quienes me conocer saben que soy bi (el nombre del blog hace referencia a eso). No es una opción, es lo que es.  

domingo, 14 de septiembre de 2008

Chico de mi universidad



No tenía pensando conocer a ninguna persona gay en mi universidad. Apenas sabia que había universitarios gays (tenía una mente muy estrecha, la mente). Yo ya tenía un año estudiando ahí, comenzaba el tercer ciclo y los cachimbos hicieron su aparición. Comenzó la clásica mirada matadora hacia ellos y ante las torpezas de muchos de ellos, yo sólo decía: cachimbos. Nada nuevo para mí. Pero te vi y las antenitas de minil se activaron.


Yo estaba estudiando con algunos amigos en un salón, no te preste demasiada atención y mi mirada orgullosa te espanto. Te acercaste a un amigo para que te ayudara con matemáticas, apenas noté que no era lo tuyo. Era obvio que fácil nunca llevaríamos cursos juntos pero quería conocerte. No me interesaba que no fueras gay y que sólo te tuviera que tratar como un hetero, quería conocerte. Te veía pasar por los pasillos con un grupo muy peculiar y caminando de una manera muy peculiar. Noté después que eras un chico aplicado y que, sobre todo, eras gay.


Por ciertas cosas del destino (errores, putos errores), me atrase un año. A pesar de todo, al igual que tú, al comenzar mi sexto ciclo lleve todos los cursos del cuarto. Como era de esperarse, coincidimos en todos los cursos, pues tu también escogiste a los mejores profesores. Tu nunca me mirabas, pero yo si de reojo. Quería conocerte, ¿cómo? Tenía que confirmar mis dudas y te agregue al msn. Obviamente no a mi msn, sino a uno artificial donde me hacía pasar por otra persona. Me aceptaste rápido y conversamos de inmediato. Terminando las presentaciones y siguiendo una estrategia sobrada. Me hice el interesante contigo (osea, la persona que supuestamente hablaba contigo), era riesgoso pues me podía eliminar, pero no, la estrategia funcionó y entramos en confianza rápido. No sabía como preguntarte si eras gay. Te adelantaste y preguntaste primero. Te dije que si y tu dijiste que también lo eras. Sonreí.


Ahora tenía que descubrir mi verdadera identidad ante ti. ¡Cómo! Tenía miedo de que me rechaces por saber tu secreto. Y así paso. Te pedí tu foto y me la diste a cambio de que yo te enviara una “mía”. Luego del trade te dije la “verdadera razón del cambio”: un amigo mío (yo) que estudia en tu facultad quería conocerte porque quería hacer amigos. Te enojaste como si te hubiera insultado de la peor manera. Me pediste al menos conocer a ese chico. Te pase mi verdadero msn y me agregaste. Me diste un nombre falso (también te sabías como era la cosa) y me preguntaste si era gay, te dije que era bisexual. Te fuiste y no supe más de ti en mi msn. Por el otro msn te pregunte que fue, ¿conociste a ese chico de tu facultad? Si, pero ese pata no me cae. Es muy sobrado, incluso una vez discutí con el. De donde lo conoces? Es tu ex? Te dije que no, que era un buen chico y te mencione todos mis atributos (xD) para convencerte de que no era lo que te imaginabas. Me dijiste que tu eras caleta y no querías conocer a nadie así en tu universidad, además que insinuaste que a mi se me notaba bastante (a ti también, sino basta verte caminar). Decidí no insistir y cerré el msn.

Al día siguiente llegue temprano a clases, esperaba verte pasar por la puerta y cruzar las miradas, ver como reaccionarías o que me dirías (aún tenía la esperanza de que me hablaras). Sólo pasaste me miraste fijamente y seguiste tu camino. Era claro que no te interesaba. Tu sabes que soy gay y yo también se que tu lo eres, ambos sabemos que el otro lo sabe. Entonces se formó una especie de arreglo tácito de no confrontación. Nunca nos dirigimos la palabra. Nunca nos prestamos nada. Nunca me pasaste la lista para firmarla a pesar que podías hacerlo. Nunca me pediste permiso para pasar si te impedía el paso. Nunca te consulté nada a pesar que eras delegado en muchos cursos. Nunca te hable. Siempre me gustaste y aún me gustas pero es sólo eso ahora, un gusto. Yo quise estar con tu amiga, una de tus mejores amigas. No pude por otras razones, pero tu ponías cara de terror cuando me acercaba a ella. Nunca me presentó contigo, tal vez te escapabas. Se que no dijiste nada porque tu miedo sería más grande que tu amistad con aquella chica. Más de un año cruzando miradas, algunas veces coquetas de mi parte y otras esquivas tuyas, pero nunca hablamos. Hasta que llegó la excusa para hablarnos: Investigación de mercados.


El profesor al inicio de curso tenía que formar los grupos de trabajo, eligió dos temas y cada uno tenía que ir al grupo cuyo tema era de su interés. Ambos coincidimos, sólo que tu fuiste en grupo y yo solo. Formamos los equipos de trabajo y me dijiste escribe tu nombre amigo. Claro que sabías mi nombre, claro que sabías quien soy, claro que estaba en tu grupo, pero lo que no fue claro es que tu tono fue natural, cómo si no me conocieras en verdad. En eso me di cuenta del error que estaba cometiendo, tu creías que yo te tenía miedo pues era yo el que no te hablaba, en cambio tu, más canchero, me trataste como si nada. Me sentí ridículo. Yo que creí que tu eras el miedoso, con un solo gesto me revelaste que hasta ahora era yo el que jugaba bajo tu dominio. Yo era el marica.


Tenemos que seguir trabajando juntos, cada uno en su equipo pero ahora sí intento acercarme, aunque tú opongas cierta resistencia. Entendí tu juego. Este ciclo, serás mi amigo (sólo eso por ahora).